L&B Contemporary Art
Coloquio entre Maria Pratts y David G.Torres

Espacio: Galeria L&B contemporary art

Moderadora: Cecilia Lobel

ENERO y FEBRERO 2017

Desbordamiento. María Pratts por David G. Torres


María Pratts dice de sí misma que su trabajo es ultramultidisciplinar. Es una definición extraña pero que funciona. Sería tanto como decir que poco le importa que lo que hace sea pintura, escultura, cómic, cerámica, fotografía, vídeo o música. Es más que poco le importa si se presenta en un museo, una galería, la casa de unos amigos o en un bar. De hecho el trabajo de María es todo eso y se ha presentado en todos esos lugares.


María pertenece a esa estirpe de artistas para los que el “qué” está por encima del “cómo”, para los que lo importante es tener algo que decir y buscar las maneras de decirlo. Y entonces no necesita ni academias, ni estrategias, ni metodologías. De hecho, es autodidacta, pasó por alguna escuela de Bellas Artes y vio que no necesitaba aprender demasiado sobre estrategias y técnicas. Pero lo más importante es que nada de ello tiene que ver con una reivindicación del salvajismo (que también, ser salvaje podría ser una buena definición del trabajo de María), ni siquiera con una crítica a cierto academicismo que poco a poco va ganando terreno en el territorio del arte contemporáneo. Sino que la intensidad de su trabajo surge de una pulsión con la contemporaneidad: en efecto, esa pulsión contemporánea es hibridación, múltiples medios, ser músico y artista sin importar mucho la definición de cada cosa… Y mucho más. También intensidad.


Al final tras tantos viajes alrededor de la creación contemporánea, no podemos sustraernos a la intensidad. La intensidad son muchas cosas que en otras tantas ocasiones son difíciles de definir: ese “qué” por encima del “cómo” que implica la necesidad de hacer y decir algo, probablemente un malestar; la rabia o la furia que implica la inmediatez con la que se atacan los problemas; el no poder parar y que la cabeza vaya a mil por hora; la juventud también como asumir la prisa y la velocidad… Y algún intangible más que es el que hace que algunos artistas tengan capacidad de desbordar. Desbordar y ser desbordantes.


Asumir el pulso de la contemporaneidad es también asumir el desbordamiento actual. La pinturas, vídeos, fotografías, cerámicas o libros realizados en colaboración de María Pratts son una vomitera del mundo en descomposición en el que vivimos. Como si su estómago fuese un reciclador de vídeos, televisión, anuncios, música chicle, abusos y todo el sinsentido de las vidas abocadas a, como cantaban los Godfathers, escuela, trabajo y muerte.

Desbordamiento de medios sobre una realidad desbordada. O determinada forma de entender la contemporaneidad con la que María Pratts comparte maneras y que ya era eso: Dada, Pop, Punk…